Abril:
¿Corazones preparados? Menudo mes que se viene encima, menudos días. Cuatro, nada más y nada menos. Cuatro Clásicos. Cuatro partidos en lo que simplemente, se resume la temporada. El primero, Santiago Bernabéu, Liga. Primera competición, un triunfo, más puntos de ventaja, un empate, todo igual, una derrota, el Madrid se acerca. Y al final todo terminó en empate a uno, dos penaltis y la Liga sigue igual. Llega el segundo, este ya no es un partido, es una Final. Copa del Rey. No es el trofeo más importante, pero al fin y al cabo es un título, y hay que hacer todo lo posible y más por ganarlo. Después de noventa minutos de infarto, con una primera parte para uno y una segunda para el otro (y un fuera de juego del que sigo dudando), empate a cero. Treinta minutos o penaltis, no hay más. Bien, primera parte de la prórroga, los peores presagios, un centro, un cabezazo, y toda una afición que ve, otros quince minutos más tarde, como el eterno rival levanta una Copa delante de sus narices. Borrón y cuenta nueva, a olvidar lo vivido, que ahora viene otra cosa distinta, las semis de Champions. Un partido de ciento ochenta minutos en dos estadios. Partidos que acabaron bien, muy bien. Esos dos goles de Messi allí en la ida y ese gol de Pedro en la vuelta, que sinceramente, no podré olvidar. Eliminatoria superada, toca seguir con la Liga, olvidar la Copa y pensar en Wembley.
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